Día 21: Escapada desde Tokio – Nikko

Con un nuevo día en Tokio, decidimos volver a “Nikko” para visitar sus puntos más icónicos y sus templos más tradicionales. El día anterior habíamos ido a Nikko para visitar Kegon Fall (Día 20) – así que necesitamos otro día para recorrer los puntos más conocidos de este maravilloso destino.

Puente Shinkyo

Una de las imágenes más conocidas y representativas de Nikko es la del puente Shinkyo (神橋). Es igualmente bello verlo de día, cuando el color rojo de su puente contrasta hermosamente con el verde de la vegetación del lugar, y de noche, cuando está iluminado y parece brillar solo en la oscuridad.

El puente Shinkyo fue construido originalmente para poder cruzar el río Daiya y, aunque no se conoce con precisión la fecha de construcción, se estima que ya existía en el año 1636. El puente original, sin embargo, fue destruido y el que existe en la actualidad es una reconstrucción hecha en el año 1907.

El puente está muy bien preservado pero no se puede cruzar. A pesar de esto, sigue siendo uno de los atractivos turísticos más emblemáticos de Nikko ya que su belleza radica principalmente en el hermoso contraste que genera el puente, con una arquitectura sumamente estética y elegante, con lo rústico de la naturaleza que lo rodea.

Kanmangafuchi Abyss

El “abismo” de Kanmangafuchi (憾満ヶ淵) se formó por la erupción del volcán Nantai. El recorrido no es muy largo por lo que se puede hacer rápidamente.

El atractivo principal Kanmangafuchi (¡por el que vamos muchos turistas!) son las estatuas de piedra de Jizo que se encuentran alineadas a lo largo del camino. Todo el camino está acompañado por estas estatuas que parecen mirar el río que corre al otro costado del camino.

Las estatuas de piedra tienen características faciales muy diferentes la una de la otra, con distintas expresiones, y todas están vestidas con tejidos en color rojo.

Este camino es también conocido bajo los nombres “Bake Jizo” (Fantasma Jizo), “Narabi Jizo” (Jizo alineado) y “Hyaku Jizo” (Cien Jizo). Hay un total de alrededor de 70 estatuas de piedra alineadas una al lado de la otra.

Santuario Toshogu

El santuario Toshogu (東照宮) es uno de los santuarios más opulentos de todo Japón. No sólo es enorme sino que cada una de sus estructuras están llenas de pequeños detalles, trabajados principalmente en madera, sumamente coloridos.

Una de las imágenes más reconocidas del santuario Toshogu es un tallado de tres monos que se caracterizan por estar tapando sus orejas, boca y ojos respectivamente. Estos tres monos representan la enseñanza de alejar el mal (see no evil, hear no evil, speak no evil). Esta imagen, junto al puente Shinkyo son las postales más conocidas de Nikko.

La siguiente representación que se encuentra tallada en una de las arquitecturas del santuario Toshogu es la de un gato durmiendo o “nemurineko“. Esta tal vez no es tan conocida como la de los tres monos, pero a mí me encanta.

El santuario Toshogu cuenta además con muchísimos detalles más, por eso lo ideal es recorrerlo con tiempo para no perderse ninguno de estos detalles arquitectónicos, desde las tradicionales linternas que se encuentran en los santuarios hasta pinturas de dragones y estatuas y tallados de seres mitológicos, en el santuario Toshogu se puede apreciar una gran cantidad de elementos típicos de la tradición y religión japonesa.

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