Miyajima

Posiblemente el torii flotante de Miyajima sea una de las postales más conocidas de Japón, y no es para menos, ya que la vista del torii durante la marea alta es imponente y realmente parece flotar en el agua. Tanto el torii como el templo son hermosos pero hay mucho más aún para ver y conocer en Miyajima, así que si estás planeando visitar Japón, tenés que considerar incluir Miyajima en tu itinerario… no te vas a arrepentir.

Cabe aclarar que el nombre oficial de la isla es, en verdad, Itsukushima (厳島) aunque es popularmente llamada Miyajima (宮島) que en japonés significa Isla Santuario.

Los puntos más famosos de la isla son el Santuario Itsukushima, el Monte Misen (Mount Misen) y el Templo Daisho-in.

Santuario Itsukushima

El Santuario Itsukushima incluye tanto al torii flotante como al santuario principal de la isla que también se encuentra elevado sobre la playa y, cuando la marea está alta, el agua llega hasta el nivel del piso. Es ideal ver el horario en el que habrá marea alta cuando estés visitando Miyajima para recorrer el santuario rodeado de agua.

El santuario se puede visitar entre las 6:30 AM y las 6:00 PM.

El costo de la entrada para ingresar al santuario es de ¥300.

Monte Misen

El monte Misen es la elevación más alta de la isla de Miyajima y es uno de los atractivos turísticos principales del lugar. La subida es una experiencia hermosa y se puede elegir entre distintos caminos. En otro post escribí sobre los distintos recorridos sugeridos para subir el monte Misen. Si bien hay que caminar bastante, la subida hasta la cima la puede hacer cualquier turista (si tenés ganas, energía y tiempo). El recorrido está lleno de pequeñas estatuas, santuarios y mucha belleza natural (bosques y cascadas) por lo que es recomendable hacerlo con tiempo, sobre todo si, como yo, vas a querer sacar fotos de cada uno de los descubrimientos con los que te encuentres en el camino 😀

Templo Daishō-in

El templo Daishō-in o Daisyō-in (大聖院) es un templo budista ubicado al pie del monte Misen. El templo tiene una llama encendida que se dice está prendida, sin extinguirse, desde el momento de su fundación, hace más de 1.200 años.

Datos de Interés

Miyajima es una isla que forma parte de la prefectura de Hiroshima. Para llegar, hay que tomarse un ferry. Si estás usando el JR Pass, el ferry que sirve para cruzar desde la costa de Hiroshima hasta la isla de Miyajima está cubierta por el JR Pass.

Por otro lado, tené en cuenta que la isla de Miyajima tiene su propio sitio web disponible en inglés. Te dejo el link de referencia. El sitio tiene mucha información sobre las distintas actividades que se pueden realizar en la isla así como información sobre cómo viajar hasta allí.

Mi Experiencia

Miyajima fue uno de los lugares que más fotografié durante el viaje, y es uno de esos destinos que recuerdo con muchísimo cariño. Lo súper recomiendo a cualquier persona que esté haciendo un viaje a Japón ya que la isla es realmente hermosa y nos permite disfrutar de un Japón tranquilo, tradicional y rodeado de naturaleza. Ver el atardecer en la isla así como ver el torii “flotando” durante la marea alta y luego caminar debajo de él cuando la marea está baja, son experiencias  inolvidables.

La subida al monte Misen es una caminata muy placentera y hay varios caminos que se pueden hacer, dependiendo de lo que más te interese ver y de la cantidad de kilómetros que estés dispuesto a caminar. En el trayecto de subida y bajada me encontré con una pequeña cascada, cientos de estatuas de pequeños budas, escalinatas con sutras y mucha naturaleza… fue una experiencia sorprendente.

Lo más recomendable es pasar la noche en la isla para poder disfrutar y recorrer el lugar con más tiempo y tranquilidad. La mayor cantidad de turistas visitan la isla durante el día, por lo que durante el atardecer, la isla suele ofrecer un paisaje mucho más íntimo (así como a la mañana temprano), para recorrer a gusto y, si te gusta la fotografía, ¡para sacar muchas fotos!

Antes de terminar el post, te quiero contar algunas cosas muy divertidas que me pasaron en la isla… y una que no es tan divertida y en verdad me asustó bastante:

Los ciervos de Miyajima

Posiblemente una de las cosas más divertidas de Miyajima sea interactuar con los ciervos del lugar. Estos adorables animalitos están muy acostumbrados a los turistas por lo que caminan entre las personas y están siempre atentos a conseguir comida. No tienen grandes expectativas: un mapa, un folleto o un ticket… cualquiera de estas cosas les viene bien para comer…. y no dudan en arrebatarlo de las mochilas o de las manos de los turistas en cuanto tienen oportunidad.

En una ocasión vi cómo, mientras un ciervo se llevaba todas las miradas por estar intentando ingresar a un local, otro ciervo aprovechaba la oportunidad para sacar papeles de la mochila de un turista desprevenido. ¿Trabajo en equipo? No lo sé, pero definitivamente hay que estar atentos de no perder papeles importantes a manos de estos ciervos.

La segunda cosa divertida que experimenté con los ciervos de Miyajima fue que me encontré a uno de ellos comiendo, al lado de un árbol de cerezo, los pétalos de las flores que ya habían caído. Me acerqué, levanté algunos pétalos en mi mano y se los acerqué. Para mi sorpresa, el animalito dejó de comer los pétalos del piso y empezó a comerlos de mi mano… si bien le estaba ofreciendo lo mismo que ya estaba comiendo, en un gesto de agradecimiento (y ¿tal vez de comodidad?) prefería comer de los pétalos que yo le acercaba. ¡Realmente adorable!

El G7 y un contingente nipón de policías

Si bien Japón es muy seguro no es común ver policías en las calles por lo que cuando, al poco tiempo de haber llegado a Miyajima, empecé a ver decenas de policías recorriendo la isla, me alarmé… no entendía qué podía estar pasando. Después de un rato de recorrer la isla, cada vez más policías aparecían por las calles hasta que, incluso, empezaron a prohibir el paso hacia algunos lugares…. no sólo nos prohibían el paso a los turistas sino que intentaban (con menos éxito) que los ciervos tampoco caminen por las calles.

Después de una caminata hasta el centro de informes (que se encuentra en la estación donde llegan y salen las ferries) descubrí que lo que estaba sucediendo era que Miyajima iba a ser visitada por los ministros del G7, que luego de estar en una convención en Hiroshima, fueron dirigidos hasta la isla.

Al final, no pude ingresar al hotel por un buen rato, y las opciones donde cenar esa noche fueron menos que las normales ya que varios lugares cerraron temprano, pero aún así, la experiencia de pasar la noche en la isla (que seguramente haya sido el lugar más seguro del planeta en ese momento) fue inigualable.

Un susto: las víboras del Monte Misen

Cuando estaba terminando de subir el monte Misen, vi en uno de los árboles un cartel con una foto de una víbora venenosa. El cartel decía que en el monte puede haber víboras que son sumamente venenosas y que había que tener “mucho cuidado” en el caso de encontrarse alguna en el camino… tal vez en este punto sea bueno aclarar que le tengo fobia a las víboras.

Sólo de ver la foto en el cartel, sentí un escalofrío en todo el cuerpo por lo que automáticamente empecé a deshacer (a una velocidad sin precedentes) el mismo camino por el que hasta hacía un instance había estado subiendo con mucha tranquilidad. Si había tardado dos horas en recorrer y subir el monte, disfrutando de las vistas y sacando fotos, creo que en menos de veinte minutos ya había logrado llegar a la base nuevamente.

Lamentablemente no pude llegar a la cima del monte pero me consolé pensando que la subida hasta donde mi valentía me lo permitió fue hermosa y, además, tenía que volver pronto al hotel para tomar la ferry de regreso y emprender viaje a mi siguiente destino: Kyoto.

Sayonara Miyajima… nos volveremos a ver 🙂

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