18 Días en Japón con un Rail Pass

Este itinerario empieza y termina en Tokyo, llevándote a conocer Kinosani-Onsen, Miyajima, Hiroshima, Kyoto y Osaka. La idea es compartir el itinerario que armé para que pueda servirte de referencia. Si te interesa algún destino en especial, te sugiero que veas las entradas específicas de cada lugar ya que tienen información más detallada.

También te recuerdo que Japón es muy seguro, por lo que una de las experiencias más agradables es reservarte tiempo para simplemente caminar y perderte por los distintos barrios y lugares. Vas a encontrar templos, naturaleza y sorpresas a cada paso.

Día 1: Tokyo (Settled & Rested)

Después de más de 24 horas de vuelo para llegar desde Buenos Aires (Argentina) a Tokyo (Japón), lo primero que vas a necesitar es descansar. Yo llegué al aeropuerto de Narita y viajé en un limousine bus hasta el hotel (hasta hoy no puedo explicarte porqué se llama limousine bus – podríamos simplemente llamarlo un “bus”), pero por el itinerario que tenía armado no quería activar el JR Pass de 14 días el primer día para ir hasta Tokyo, por lo que el limousine bus fue mi mejor opción para ir hasta Tokyo.

En Tokyo, estuve en el Sunroute Shinjuku. Quería aprovechar esa misma tarde/noche para salir a recorrer, pero las más de 24 horas de vuelo totales y las 12 horas de diferencia horaria con Argentina, se sintieron, y lo único que pude hacer fue acomodarme en el hotel y dormir. Así que ya sabés, resérvate la llegada para descansar y aprovechar a acomodarte al nuevo uso horario en el que vas a estar viviendo las próximas semanas. El lado positivo de este forzoso descanso es que al día siguiente me pude levantar bien temprano y lista arrancar mis vacaciones en Japón. La mayoría de las atracciones y visitas que vas a querer hacer, van a demandar que te levantes temprano, así que aprovecha el primer día de llegada para descansar y ponerte en sintonía para arrancar.

Día 2: Tokyo (Shinjuku Gyoen & Akihabara)

Llegué a Tokyo en pleno “full bloom” de los árboles de cerezos, así que uno de los primeros lugares a los que tenía decididos ir era el Shinjuku Gyoen. El recorrido del Sunroute Shinjuku al Shinjuku Gyoen fue el primero que aprendí, y caminar esas cuadras atravesando la estación JR de Shinjuku, me hacía sentir muy a gusto.

El Shinjuku Gyoen es muy grande y verlo con los cerezos en flor es una experiencia única. El hanami es una tradición muy importante en Japón por lo que desde temprano puede verse a la gente ubicándose debajo de los cerezos para comer en grupos. Además de los increíbles cerezos en flor, el Shinjuku Gyoen cuenta con un invernadero y jardines de estilo europeo y oriental. Aproveché para comer algo rápido en los stands de comida del jardín.

Dado que tenía reservas para cenar en el Final Fantasy Café en Akihabara, aproveché la tarde para recorrer la ciudad eléctrica.
Akihabara no parece muy grande al llegar, se extiende sólo algunas cuadras, pero si sos gamer u otaku, vas a perder noción del paso del tiempo dentro de los locales. Es muy divertido tan sólo dejarse llevar por el lugar y entrar y salir de los distintos locales (que se recorren verticalmente a través de escaleras angostas y ascensores diminutos). Y debo admitirlo, a mí me encantaron los purikura!

Día 3:  Kamakura y Enoshima

Desde Tokyo pueden hacerse varios “day trips”. Los más comunes son incluir ya sea Hakone, Nikko o ambos. En mi tercer día en Tokyo decidí finalmente activar el JR Pass y empezar a moverme en tren por Japón. El primer destino fue Kamakura.

Kamakura es un pueblo tradicional con hermosos templos y caminos. Su atracción más conocida es el Gran Buddha de Kamakura. El camino entre la estación de tren y el Gran Buddha es sencillamente hermoso. Sus veredas pequeñas están colmadas de negocios que venden productos locales y artesanales, así como lugares de comida y dulces.

En Kamakura comí mi primer (de muchos) dango con salsa de soja dulce.

Además del Gran Buddha, la otra principal atracción de Kamakura es el Templo de Kannon. Te recomiendo de todas maneras dejarte “perder” en Kamakura y recorrer sus calles. Así encontré un templo sin turistas, situado arriba de unas altas escaleras, rodeado de cerezos en flor. También pude visitar el Museo de Literatura de Kamakura.

Entrada la tarde, volví a tomar el tren rumbo a Enoshima.

Enoshima es una isla a la que se accede cruzando un largo puente a pie. El camino es imponente y fue la primera vez que vi al Monte Fuji en el horizonte 🙂

La isla de Enoshima es realmente encantadora. Se puede subir hasta la cumbre a pie (o pagando un fee se puede usar escaleras mecánicas). Las vistas desde lo alto de la isla son hermosas, y es un buen momento y lugar para comer un tako senbei.

Día  4:  Tokyo (Asakusa + Skytree)

Asakusa es el barrio más tradicional de Tokyo. Te recomiendo empezar el día en el Kaminarimon Gate y hacer una agradable caminata por Nakamise Dori (una de las calles comerciales más antiguas de todo Japón). Siguiendo Nakamise Dori, vas a llegar al Sensoji Temple.

Por la tarde tenía entradas para subir al Tokyo Skytree. Preferí ir a última hora de la tarde para disfrutar de la vista de Tokyo por la noche. La experiencia de subir al Skytree es realmente deslumbrante. Con sólo subir a uno de de sus ascensores (hay en total cuatro ascensores – cada uno representando una estación del año) sabés que la experiencia va a ser única, pero el momento en el que se abren las puertas del ascensor y podés ver la vista panorámica de Tokyo a 350 metros de altura, simplemente no tiene descripción.
Una vez en el “tembo deck” (así se llama el piso ubicado a 350 metros de altura), vas a tener la opción de comprar un pase adicional para subir a la “tembo galleria“, a 450 metros de altura. No siempre es posible subir a la tembo galleria por cuestiones climáticas como vientos muy fuertes.

En mi caso, me conformé con la vista a los 350 metros. Además de la increíble vista, de la posibilidad de “pisar” un área de vidriada que te permite estar parado “en el aire” a 350 metros, de sacarte fotos y de comprar souvenirs, el piso cuenta con un café/bar, y con un show en vivo en el que las ventanas del Skytree se convierten en un panel de proyecciones.

Día 5: Kinosaki Onsen (Parte I)

Desde Tokyo partí rumbo a Kinosaki Onsen. Se trata de un pueblo onsen muy pequeño, tradicional y pintoresco. Cuenta con calles angostas rodeadas de cerezos, casas con pisos de tatami, locales tradicionales de comida y souvenirs, y… lo más importante…. siete baños públicos! Disfrutar de un baño relajante en un onsen es una experiencia japonesa que no debería faltar en tu viaje.

Vestirme con yukata y geta y pasear por el pueblo entre los cerezos en flor, fue una de las experiencias más placenteras del viaje. El ruido de los geta sobre la calle y la sutil caída de los pétalos de los cerezos, vuelven a Kinosaki Onsen un lugar onírico.

Dado que no había adquirido la estadía con comida, aproveché para cenar en un izakaya del pueblo donde posiblemente tuve la mejor cena del viaje.

Día 6: Kinosaki Onsen (Parte II)

El segundo día en Kinosaki Onsen me levanté con muchas ganas de tomar café antes de hacer un nuevo recorrido relajante entre los onsen. Tuve un delicioso desayuno de estilo “occidental” en un pequeño café cerca de la subida al monte Taishi.
No sólo hay onsens en Kinosaki, sino que se pueden hacer muchas otras actividades. En mi caso, decidí subir el monte Taishi… en la comodidad de la aerosilla (aunque también podés hacer la subida caminando).

Día 7: Miyajima (Parte I)

Desde Kinosaki, haciendo varios transbordos (Osaka – Hiroshima), llegué a Miyajima. Posiblemente el torii flotante de Miyajima sea una de las postales más conocidas de Japón, y no es para menos. Tanto el torii como el templo son hermosos, pero lo que es mejor, hay aún mucho más para ver y conocer en Miyajima. Te recomiendo que pases la noche para realmente disfrutar y recorrer la isla.

Día 8: Miyajima (Parte II)

Aproveché la mañana para recorrer más de Miyajima. Durante la mañana pude ver el famoso torii y templo vacíos, y hacer un recorrido por el monte Misen.

La subida al monte Misen es una caminata súper placentera, llena de sorpresas. Me encontré con una pequeña cascada, cientos de estatus de pequeños buddhas, escalinatas con sutras y mucha naturaleza. Eso sí, también me encontré con un cartel que advertía sobre la existencia de víboras venenosas en el monte (aunque, por suerte, sólo las vi en las fotos de los carteles).

Debo admitir que me costó mucho despedirme de la isla e intenté demorar la partida lo más posible dando un paseo por la calle principal… pero Kyoto me esperaba!

Día 9: Kyoto (Templos, más templos y el philosopher’s walk)

Kyoto es una ciudad muy cálida y tradicional. Es normal ver mujeres en kimono, casas de madera y veredas iluminadas por linternas. Caminar a la orilla del Kamo Gawa luego del atardecer es una experiencia maravillosa.

En Kyoto vas a poder visitar muchos templos y caminar por callecitas tradicionales. La línea de trenes y subtes no es tan eficiente como en Tokyo, por lo que la recomendación es viajar en colectivo.

Uno de los lugares a los que tenía decidido ir era el Philosopher’s Walk. Es un camino hermoso y lo más recomendable es hacerlo por la mañana. Cuando los cerezos están en flor, el camino está cubierto de pétalos y suele ser un punto de concentración de turistas.

Día 10: Kyoto – Hiroshima

Utilicé uno de los días en Kyoto para ir a la ciudad de Hiroshima. El ground zero y el memorial peace park son lugares llenos de gran peso, pero el hermoso trabajo arquitectónico realizado con la construcción del parque y sus monumentos, le da una sensación única de paz y vida a uno de los lugares más dolorosos de Japón.
Para ir de Kyoto a Hiroshima, usé el JR Pass y pude reservar asiento en el shinkansen eva prototype.

Día 11: Kyoto (Inari Shrine y Miyako Odori)

Tuve la suerte de estar durante Abril en Kyoto, lo que significa que pude ir a ver el Miyako Odori. Miyako Odori es una obra tradicional realizada por geishas y maikos que se celebra sólo durante el mes de Abril para celebrar los cerezos en flor.

El teatro es realmente hermoso. Primero se accede a un jardín tradicional y luego a una sala donde una geisha y una maiko realizan la ceremonia del té que luego es entregado al público para su degustación junto a un dulce tradicional.

Una de las postales más conocidas de Tokyo es la del Fushimi Inari Taisha. Se trata de un templo budista que está al pie de una montaña (también llamada Inari) que puede subirse en aproximadamente 2 horas de caminata (son 4 kilómetros), a través de puertas torii que enmarcan todo el camino.

Día 12: Kyoto (Golden Pavilion y Bamboo Forest)

Uno de los templos que tenía en mi lista de “MUST SEE” era el Kinkaku-ji (o Golden Pavilion). Las fotos de este templo ya muestran la belleza de su arquitectura y alrededores, sin embargo, cuando ingresé al área del templo y vi el templo dorado en toda su majestuosidad, viví una de las experiencias más impactantes del viaje. Así que definitivamente espero que incluyas el Golden Pavilion en tu recorrido – tené en cuenta que muchísima gente visita este templo diariamente, por lo que tenés que ir con paciencia, pero la experiencia lo vale.

De salida del Golden Pavilion, aproveché para caminar por esa zona de Kyoto y entrar en algunos manga stores. Luego de pasear por un rato sin un rumbo fijo, tomé nuevamente el tren para ir a otro de los lugares más visitados de Kyoto: Arashiyama Bamboo Grove.

Día 13: Osaka (Universal Studios Japan)

Me tomé un día completo en el recorrido para visitar el Universal Studios en Osaka. Pasé un día muy divertido disfrutando de algunos entretenimientos que sólo existen en Japón, como cortos 4D de Evangelion y Attack on Titan, montañas rusas modernas y hasta una frenética montaña rusa con realidad virtual – con la gigante y virtual presencia de Kyary Pamyu Pamyu.

Días 14 y 15: Hakone

Hakone es un destino que muchas personas hacen como una visita de un día desde Tokyo. En mi caso, decidí pasar dos noches en Hakone en un ryokan con onsen. Para llegar a Hakone (y hacer uso de su transporte, incluido una ferry), hay que comprar un pase adicional ya que no está cubierto por el JR Pass.

Hay muchos lugares para recorrer en Hakone y uno de sus mayores atractivos son las vistas del Monte Fuji. En Owakudani se puede comer onsen tamago (sería un huevo duro hecho en el agua caliente del onsen que por las propiedades del agua, genera que la cáscara quede completamente negra). Según la leyenda local, comer este onsen tamago nos suma siete años de vida.

Día 16: Tokyo (Tokyo Tower y Ginza)

De regreso en Tokyo (y ya, tristemente, mentalizandome en que faltaba poco para emprender el regreso a Argentina), decidí visitar Ginza y la Tokyo Tower.

Estuve alojada en el barrio de Ginza por lo que fui caminando azarosamente hasta llegar a la Tokyo Tower, no sin antes parar en un izakaya al mediodía a comer. Me encantó la posibilidad de comer en un restaurante de la zona de oficinas y sentirme tokyota por un rato.

Día 17: Tokyo (Odaiba y Shibuya)

Tenía muchas ganas de conocer Odaiba (y ver el Gundam gigante), así que en el último día de paseo en Tokyo y aprovechando que el clima estaba estupendo, decidí ir a esta enorme isla artificial situada en la costa de Tokyo.

Terminé la noche con un recorrido por Shibuya, uno de los centros más transitados de Tokyo donde confluyen cinco esquinas. Se puede ver además la estatua en memoria a Hachi y hay muchos locales para hacer compras. Yo encontré algunas lindas ediciones de novelas y mangas.

Día 18: Compras y Regreso a Narita!

El último día en Tokyo lo dediqué a realizar algunas compras que me habían quedado pendientes, lo que significó volver recorrer los queridos Don Quijote, UniQlo y por supuesto, los famosos 100 yen shops! Aproveché el día también para llegar a la zona de Tokyo Station y visitar los jardines del Palacio Imperial.

Sayonara Japón!

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.